Cómo abordamos tu apertura
Cuando nos llamas, reunimos la información clave: dirección, tipo de puerta, marca del bombillo si la conoces y situación (llave por dentro, rotura, intento de robo…). Con esos datos, el técnico acude con útiles y repuesto habitual para resolver en una sola visita. Al llegar:
- Verificamos tu identidad y, si procede, la autorización del titular o comunidad.
- Evaluamos el estado de la puerta y la cerradura (tolerancias, escudo, resbalón).
- Aplicamos un método limpio (ganzuado/lectura/by-pass) para evitar roturas.
- Solo taladramos si no hay alternativa y siempre tras confirmarte el presupuesto.
Tras abrir, revisamos el conjunto: ajustamos hoja y marco, comprobamos holguras y recomendamos mejoras si detectamos riesgo (p. ej., cambio a cilindro antibumping o instalación de escudo macizo).